El otro día, mirando mi closet, y haciendo ya mi fondo de armario, se me ocurrió algo que a todos en más de una ocasión nos ha ocurrido y hemos dicho: ¡No tengo nada que ponerme! Y es que a veces por mucho que tengamos en perfecto orden nuestros básicos para combinar outfits, tenemos aquellas prendas que nos gustan pero que nos cuesta encontrar la ocasión para usarlas y terminan allí, al fondo del armario casi como un objeto fetiche, sin uso alguno.
Ya hemos hablado sobre que prendas nos favorecen según nuestro tipo de cuerpo y cómo debemos organizar nuestro armario, pero no muchos saben sobre qué colores más nos favorecen y precisamente de eso quiero hablarles hoy, sobre la ergonometria del color.






